¿Es normal tener molestias después de una colonoscopia?

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Respuesta rápida
Sí. Después de una colonoscopia es normal notar gases, hinchazón y molestias abdominales leves durante las primeras horas. Se deben al gas empleado para explorar el colon y ceden al expulsarlo.
Si se tomaron biopsias o se extirpó un pólipo, puede aparecer una mínima cantidad de sangre en las primeras deposiciones. El dolor intenso o creciente, el sangrado abundante, la fiebre o los vómitos persistentes no son normales y debe usted consultar.
La colonoscopia permite examinar por dentro el colon, tomar biopsias y extirpar pólipos antes de que puedan transformarse en un cáncer. Es una prueba segura y muy frecuente, pero al llegar a casa surgen dudas muy concretas: por qué hay tantos gases, cuánto va a durar la hinchazón, si ese pequeño manchado de sangre entra dentro de lo previsto y en qué momento un síntoma deja de ser una molestia normal para convertirse en un aviso.
En este artículo encontrará qué molestias son esperables tras una colonoscopia y por qué se producen, cuánto duran realmente según la evidencia, qué cambia si le han quitado un pólipo (incluido un dato que casi ningún artículo explica) y una lista clara de señales de alarma. Las cifras de seguridad que verá a continuación proceden de guías clínicas de práctica clínica y estudios científicos, para evitar enredarle con estimaciones genéricas.
¿Qué molestias son normales en las primeras horas?
Para avanzar con el colonoscopio y ver bien la mucosa, el especialista necesita distender el colon introduciendo gas. Ese gas es la causa de casi todas las molestias posteriores, y por eso expulsarlo no solo es normal, sino la vía más eficaz para aliviarse. Lo esperable durante las primeras horas es:
- Hinchazón o sensación de abdomen lleno.
- Gases y necesidad de expulsarlos con frecuencia.
- Retortijones leves e intermitentes.
- Cambios transitorios en el ritmo intestinal, por la limpieza previa del colon.
- Sensación de presión en la parte baja del abdomen, donde con más frecuencia se localiza la molestia.
Conviene tener una referencia de cuándo cada síntoma se sale de lo esperable. En la siguiente tabla le resumimos la diferencia entre lo que suele formar parte de una recuperación normal y lo que justifica una llamada al equipo que le atendió.
| Síntoma | Suele ser normal si… | Consulte si… |
|---|---|---|
| Gases e hinchazón | Mejoran al expulsar gases y a lo largo del día | Se acompañan de vientre muy distendido y duro con dolor en aumento |
| Dolor abdominal | Es leve, intermitente y va a menos | Es intenso, constante o aumenta con las horas |
| Sangre | Es un pequeño manchado tras dilatación, biopsia, polipectomía o electrofulguración | Es abundante, con coágulos, o aumenta con el paso del tiempo |
| Deposiciones | Están algo blandas o más frecuentes al principio | Aparecen heces negras o diarrea intensa con fiebre |
| Estado general | Se encuentra progresivamente mejor | Hay fiebre, vómitos repetidos, mareo o sensación de falta de aire |
* Ante la duda sobre un síntoma concreto, contacte con el centro donde le realizaron la prueba: conoce exactamente qué se hizo.
Gases, hinchazón y retortijones leves son normales y ceden en horas. Lo que nunca es normal es un dolor o un sangrado que va en aumento.
La clave no es el reloj, sino la evolución: una molestia que disminuye tranquiliza; una que aumenta merece valoración, dure lo que dure. Y si le extirparon un pólipo, conviene vigilar un posible sangrado durante las semanas siguientes, no solo el mismo día.
Consulte sin esperar si aparece dolor intenso o creciente, sangrado abundante o con coágulos, heces negras, fiebre, vómitos persistentes o mareo intenso. No enmascare un dolor que va a más con analgésicos por su cuenta.
- Le explicamos qué se hizo y qué esperar antes de irse a casa: instrucciones concretas según si se tomaron biopsias o se extirpó algún pólipo.
- Insuflación con CO₂ en todas nuestras exploraciones — se reabsorbe con rapidez y reduce la hinchazón y el dolor en las horas siguientes, frente al aire convencional.
- Exploración en el Hospital HM Sanchinarro. Nos encargamos de toda la gestión de su cita con uno de nuestros médicos. Usted solo debe gestionar la autorización de la prueba con su aseguradora.
Esta sección es informativa y no sustituye la valoración clínica individual en la relación médico-paciente.
¿Por qué tengo tantos gases tras la colonoscopia? ¿Por qué importa el tipo de gas empleado en una colonoscopia?
Durante décadas, la distensión del colon se hacía con aire ambiente, que el intestino tarda más en eliminar. La alternativa es insuflar dióxido de carbono (CO₂): un gas que se absorbe con rapidez a través de la mucosa intestinal y se elimina por la respiración, de modo que queda menor cantidad en el intestino al terminar.
Para ponerlo en perspectiva, un metaanálisis de 23 ensayos clínicos aleatorizados con 3.217 pacientes (Rogers y colaboradores, International Journal of Colorectal Disease, 2020) concluyó que, frente al aire, el CO₂ produce menos distensión, hinchazón y flatulencia y menos dolor tanto durante la prueba como en las horas siguientes (a los 30 minutos, a la 1-2 horas y a las 6 horas), sin afectar a la calidad de la exploración ni a la detección de pólipos. Es decir, buena parte de la hinchazón que se asocia «a la colonoscopia» depende en realidad del gas que se emplee.
Cómo se hace en ICAdig
En ICAdig todas las colonoscopias se realizan con insuflación de CO₂, no con aire. Es la medida con más respaldo científico para reducir la hinchazón y los retortijones posteriores.
La exploración suele durar entre 20 y 45 minutos, aunque puede alargarse si hay que tratar lesiones. Puede consultar los tiempos con detalle en nuestro artículo sobre cuánto dura una colonoscopia.
¿Cuánto duran las molestias tras una colonoscopia?
La idea extendida de que las molestias «duran dos o tres horas» es solo una parte de la realidad. En la mayoría de las personas, la hinchazón y los retortijones por gas mejoran de forma clara durante las primeras horas, sobre todo si se usó CO₂. Pero no todo el mundo reacciona igual.
Un estudio publicado en Journal of Clinical Nursing que siguió a 277 pacientes encontró que el 45% refería alguna molestia en algún momento tras la prueba, casi siempre leve (solo el 12% tomó un analgésico) y localizada en la parte baja del abdomen. En una minoría (en torno al 8%) esa sensación leve se notaba todavía durante los tres días siguientes. Por tanto, que quede algo de hinchazón al día siguiente no es anormal, siempre que sea leve y vaya a menos.
Lo importante no es que usted mire el reloj, sino la evolución de sus síntomas: una molestia que disminuye es tranquilizadora; una que aumenta, merece atención, dure lo que dure. La intensidad y la duración dependen de la cantidad y el tipo de gas, de la complejidad de la exploración, de si se tomaron biopsias, se realizó alguna otra terapéutica o se extirparon pólipos, del tamaño y número de las lesiones tratadas y de la sensibilidad de cada persona.

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Esta evaluación es orientativa y solo tiene finalidad informativa. El resultado está basado en las respuestas que usted nos facilita y no sustituye la relación médico-paciente, ni la valoración clínica o las pruebas diagnósticas que pueda requerir. ICAdig no puede garantizar la adecuación del resultado a su situación individual sin una consulta médica.
Si le han quitado un pólipo o tomado una biopsia
Una colonoscopia solo diagnóstica, sin tomar muestras, rara vez produce un sangrado apreciable. Cuando se toma una biopsia (una pequeña muestra de tejido para analizar) puede aparecer un manchado escaso que se autolimita. Y cuando se extirpa un pólipo (polipectomía) el riesgo de sangrado es mayor, sobre todo con pólipos grandes.
A continuación, le mostramos algunas cifras que pueden interesarle. Según la revisión de acontecimientos adversos de la ASGE (publicada en Gastrointestinal Endoscopy en 2019), el sangrado, por cualquier causa, sucede en casi 10 por cada 1.000 colonoscopias cuando se realiza una polipectomía y solo es de un 0,6 por cada 1.000 cuando no se extirpa nada.
El tamaño del pólipo es determinante. En un registro nacional francés de más de cuatro millones de colonoscopias (publicado en Clinical Gastroenterology and Hepatology en 2019), extirpar un pólipo mayor de 1 centímetro se asoció a un riesgo de sangrado unas trece veces mayor y a un riesgo de perforación unas cuatro veces mayor, comparado con no extirpar nada. No es para inquietarse, sino para entender por qué las probabilidades de presentar una complicación tras una polipectomía compleja son más habituales que tras una terapéutica sencilla o una colonoscopia en la que no es necesario actuar.
| Complicación | Frecuencia aproximada (ASGE, 2019) | En perspectiva |
|---|---|---|
| Sangrado global | 2,4 por 1.000 | ≈ 1 de cada 420 colonoscopias |
| Sangrado tras polipectomía | 9,8 por 1.000 (0,6 sin polipectomía) | El riesgo se concentra sobre todo tras polipectomías de gran tamaño |
| Perforación | 5,8 por 10.000 | ≈ 1 de cada 1.700 (más probable tras polipectomías complejas) |
| Síndrome pospolipectomía | en torno al 1 % | Imita una perforación, pero no la hay. Hay inflamación pero puede requerir ingreso. |
| Lesión o rotura del bazo | 0,2 a 4,5 por 10.000 | Muy rara; varía en las diferentes publicaciones |
| Mortalidad | 3 por 100.000 | Excepcional |
* Cifras agrupadas de la revisión de la ASGE de 2019. El riesgo real de cada paciente depende de su edad, su estado general y de lo que se haga durante la prueba.
El dato que casi nadie explica sobre el sangrado tras polipectomía
El sangrado tras quitar un pólipo no aparece solo el mismo día. El consenso español sobre hemorragia pospolipectomía diferida (Rodríguez de Santiago, Marín Gabriel y colaboradores, Therapeutic Advances in Gastroenterology 2025) lo define como el que ocurre hasta 30 días después de la prueba, y con frecuencia se manifiesta pasada la primera semana.
Por eso, encontrarse bien el primer día no cierra por completo la ventana de vigilancia si le extirparon un pólipo. Si días después aparece sangre roja abundante consulte, aunque ya se haya sentido recuperado.
Esto no debe generarle miedo. Pero debe poner atención. La gran mayoría de las polipectomías no sangran, y las que lo hacen suelen resolverse con una revisión endoscópica. Las instrucciones que reciba al alta, específicas de su caso, prevalecen siempre sobre cualquier recomendación general de internet, en especial las relativas a los anticoagulantes o antiagregantes.

Dos complicaciones tras la colonoscopia poco conocidas que conviene distinguir
Síndrome pospolipectomía o poselectrocoagulación: fiebre y dolor que imitan una perforación
Cuando un pólipo se extirpa con corriente eléctrica, el calor puede afectar a toda la pared del colon sin llegar a perforarla. El resultado es el síndrome pospolipectomía (o de electrocoagulación), que aparece entre unas horas y cinco días después con dolor abdominal, fiebre y elevación de los marcadores de inflamación. Su interés práctico es doble: imita una perforación (por eso un dolor con fiebre a los pocos días de una polipectomía debe valorarse) pero, a diferencia de ella, no hay aire fuera del intestino y suele resolverse sin cirugía, con reposo digestivo, sueros y antibióticos. Es poco frecuente, en torno al 1 % de las polipectomías en las que se emplea este tipo de corriente eléctrica para extirpar los pólipos.
Dolor en el hombro izquierdo: una complicación rara pero potencialmente grave
Entre las complicaciones más infrecuentes de la colonoscopia figura la lesión del bazo. Su frecuencia varía según la fuente: la revisión de la ASGE la sitúa entre 1 y 4,5 por cada 10.000 exploraciones, mientras que el registro nacional francés la estima aún más baja, en torno a 0,2 a 0,3 por cada 10.000.
Se la mencionamos no para asustarle, sino porque puede dar una señal poco intuitiva: dolor en la parte alta izquierda del abdomen que se irradia al hombro izquierdo, junto con malestar general progresivo.
Es una complicación excepcional, pero importa conocerla. Porque un dolor intenso tras una colonoscopia nunca debe atribuirse sin más a «los gases». Con la lesión del bazo se puede producir un sangrado grave dentro de la cavidad abdominal y suele provocar mareo, taquicardia y tensión arterial baja. Se diagnostica habitualmente con un escáner. Para tratarlo, se puede “taponar” el sangrado mediante una embolización a través de una arteria (una técnica que realizan los radiólogos vasculares) o intervenir para extirpar el bazo (esplenectomía).
Señales de alarma: cuándo contactar o acudir a urgencias
Una molestia leve que va a menos entra dentro de lo esperado. En cambio, contacte con el equipo que realizó la prueba o busque atención médica si aparece alguno de estos signos, que no significan necesariamente una complicación grave pero sí justifican una valoración:
- Dolor abdominal intenso, constante o que aumenta con las horas.
- Sangrado rectal abundante, con coágulos o que va en aumento.
- Heces negras, si no hay una explicación por medicación o alimentación (pueden indicar sangrado originado en el colon derecho).
- Fiebre o escalofríos.
- Vómitos persistentes o incapacidad para tolerar líquidos.
- Dificultad para respirar, mareo intenso o sensación de desmayo.
- Empeoramiento general en lugar de una mejoría progresiva.
La perforación del colon es una complicación poco frecuente (alrededor de 5,8 por cada 10.000 colonoscopias según la ASGE) pero potencialmente grave, y suele manifestarse con dolor abdominal importante y deterioro. Por eso ningún dolor intenso o progresivo después de una colonoscopia debería ignorarse ni enmascararse con analgésicos por cuenta propia.
En cuanto a la perforación, debe usted saber que esta complicación ya no equivale automáticamente a cirugía. Al menos, cuando se reconoce en el mismo momento y es pequeña (habitualmente menor de 2 centímetros). En estos casos, suele cerrarse con clips durante la propia endoscopia y, la mayoría de las ocasiones, ni siquiera precisa de ingreso hospitalario. Una revisión sistemática de 2026, publicada en Surgical Endoscopy, demostró un porcentaje de cierre endoscópico de entre el 80 % y el 92 % cuando eran menores de 2 centímetros y reconocidas de inmediato. Sin embargo, las perforaciones que se diagnostican más tardíamente, pasadas 24 a 48 horas tras la colonoscopia, evolucionan peor y no suelen ser subsidiarias de tratamiento endoscópico. Necesitan una actitud quirúrgica. Es, precisamente, otro motivo para consultar pronto ante un dolor que va a más.
¿Qué puede hacer para encontrarse mejor tras una colonoscopia?
Si solo tiene gases, hinchazón o molestias leves, unas medidas sencillas ayudan a la recuperación:
- Camine despacio y con cuidado: el movimiento favorece que el gas avance y se expulse.
- Cambie de postura de vez en cuando, por el mismo motivo.
- No intente retener los gases, aunque resulte incómodo: expulsarlos es lo que más alivia.
- Recupere la hidratación tras la preparación, siguiendo las indicaciones sobre líquidos y comida que le hayan dado.
- Respete las instrucciones del alta si le cogieron una biopsia, o le realizaron una polipectomía u otro procedimiento: pueden incluir indicaciones específicas.
Si se realizó la colonoscopia con sedación administrada por anestesiólogo, recuerde que, aunque se sienta despierto, la medicación puede afectar durante horas a los reflejos y al juicio. Ese día no debe conducir ni manejar maquinaria y conviene ir acompañado; la mayoría de las personas retoman su actividad al día siguiente. Puede ampliar este punto en nuestro artículo sobre la colonoscopia con sedación.
¿Tener molestias significa que la colonoscopia salió mal?
Los gases, la hinchazón o los pequeños retortijones son consecuencia de la propia técnica, no una señal de que algo haya ido mal. Y al revés: no notar ninguna molestia tampoco indica que la exploración haya sido más o menos completa.
La calidad de una colonoscopia se mide por otros criterios: una preparación adecuada del colon, la visualización completa hasta el ciego, el tiempo dedicado a retirar el endoscopio, la experiencia del endoscopista y, sobre todo, la correcta detección y tratamiento de las lesiones. La presencia o ausencia de molestias posteriores no sirve para valorar ese resultado.
Y quién realiza la prueba influye también en su seguridad, no solo en su rentabilidad diagnóstica. En el mismo registro francés de más de cuatro millones de colonoscopias, los endoscopistas con menos experiencia y menor volumen de exploraciones tuvieron más complicaciones. En resumen, con menos de cinco años de ejercicio, alrededor del doble de perforaciones que cuando ya llevaban más de quince años haciendo colonoscopias. Si le interesa cómo se garantiza la seguridad de la prueba, puede leer sobre los mitos de la endoscopia digestiva.
Lo que debe recordar tras una colonoscopia
Casi todo se resume en una idea: las molestias leves y transitorias forman parte de la recuperación, mientras que los síntomas intensos, persistentes o progresivos requieren valoración.
- Los gases y la hinchazón son frecuentes y mejoran al expulsar el gas; con CO₂ son menores.
- Puede haber dolor leve en las primeras horas, y algo de hinchazón hasta el día siguiente en una minoría de personas.
- Tras tomar biopsias o hacer una polipectomía puede aparecer algo de sangre; si le quitaron un pólipo. Vigile un posible sangrado hasta unas dos semanas después. Y tenga en cuenta que puede aparecer hasta 4 semanas después.
- Reserve unas 2 a 3 horas para todo el proceso en el centro, más que la propia exploración.
- Dolor intenso, sangrado abundante, fiebre, vómitos o falta de aire no son una recuperación normal.
La colonoscopia es la herramienta principal para prevenir y diagnosticar el cáncer de colon, y conocer sus signos de alarma permite actuar a tiempo en los raros casos en que algo se complica. Si tiene dudas sobre un síntoma concreto, lo más seguro es contactar con el equipo que le atendió; si valora hacerse la prueba o necesita una segunda opinión, puede pedir cita con un especialista o conocer a nuestro equipo médico. Encontrará más información de su interés en nuestra página sobre endoscopia digestiva y sobre la prevención del cáncer de colon.
Preguntas frecuentes sobre las molestias después de una colonoscopia
¿Es normal tener muchos gases después de una colonoscopia?
Sí. Los gases y la sensación de hinchazón son las molestias más frecuentes y se deben al gas usado para distender el colon. Mejoran a medida que se expulsan. Normalmente a lo largo de las primeras horas. Cuando la prueba se realiza con dióxido de carbono (CO₂) en lugar de aire, la hinchazón es menor, porque ese gas se absorbe y se elimina por la respiración.
¿Cuánto dura el dolor después de una colonoscopia?
Cuando es una molestia leve por distensión, suele mejorar durante las primeras horas del mismo día. En una minoría de personas queda algo de hinchazón leve hasta el día siguiente, lo que también es normal si va a menos. Lo que no es esperable es un dolor intenso, constante o que aumenta con las horas. En ese caso debe consultar con un profesional.
¿Es normal sangrar después de una colonoscopia?
Un pequeño manchado de sangre puede aparecer tras una biopsia o la extirpación de un pólipo, y suele ser autolimitado. En cambio, el sangrado abundante, con coágulos, las heces negras o un sangrado que aumenta no se consideran normales y requieren valoración médica. Si le extirparon un pólipo, el sangrado puede aparecer incluso días después, no solo el mismo día.
¿Cuándo debo acudir a urgencias después de una colonoscopia?
Busque atención médica si presenta dolor abdominal intenso o que aumenta, sangrado abundante o con coágulos, heces negras, fiebre, vómitos persistentes, dificultad para respirar, mareo intenso o un empeoramiento importante de su estado general. Ante cualquier duda, es preferible contactar con el centro donde se realizó la colonoscopia, que sabe exactamente qué se hizo.
¿Puedo comer y beber después de una colonoscopia?
En general, cuando el equipo confirma que la recuperación es adecuada, puede empezar a beber y comer siguiendo sus indicaciones. Después de la preparación conviene rehidratarse bien. Si se realizó algún procedimiento, como una polipectomía, las recomendaciones sobre alimentación pueden ser específicas, así que siga siempre las instrucciones que reciba al alta.
¿Es normal tener diarrea o alteraciones en el ritmo intestinal tras la colonoscopia?
Sí. El colon se ha vaciado por completo con la preparación, de modo que en las horas siguientes puede haber heces más líquidas, más frecuentes o cierta urgencia, y también algún día de estreñimiento hasta recuperar el ritmo habitual. Estos cambios se normalizan de forma progresiva. Si aparece diarrea intensa o persistente con fiebre o dolor importante, conviene consultar.
¿Cuánto tiempo debo estar en el centro el día de la colonoscopia?
La exploración en sí suele durar entre 20 y 45 minutos, pero el tiempo total es mayor. Hay que sumar la recepción y preparación, la vía y la sedación, la recuperación posterior y la revisión de las recomendaciones antes del alta. Conviene reservar aproximadamente 2 a 3 horas para todo el proceso, aunque puede variar según cada caso.
¿Las molestias significan que la colonoscopia ha ido mal?
No. Las molestias por gas son consecuencia de la técnica y no indican una complicación, del mismo modo que no notar nada tampoco garantiza que la exploración fuera completa. La calidad de una colonoscopia depende de la preparación, de la visualización de todo el colon y de la detección de lesiones, no de cuánto note el paciente después.
Referencias bibliográficas
Las afirmaciones sobre frecuencia de complicaciones, sangrado tras polipectomía, uso de CO₂ y duración de las molestias recogidas en este artículo se basan en la siguiente evidencia científica:
- ASGE Standards of Practice Committee. ASGE review of adverse events in colonoscopy. Gastrointest Endosc. 2019;90(6):863-876. https://www.giejournal.org/article/S0016-5107(19)32115-7/fulltext
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- Mirza W, Khan ME, Iqbal H, et al. Endoscopic versus surgical management for iatrogenic colonic perforations: a GRADE-assessed systematic review and meta-analysis of cohort studies. Surg Endosc. 2026;40(4):2766-2781. https://doi.org/10.1007/s00464-026-12735-3






